Inteligencia Emocional y Mindfulness

mayo 17, 2016

Las personas atrapadas en sus emociones suelen sentirse desbordadas por éstas, y son incapaces de escapar de ellas.  Son personas muy volubles y no muy conscientes de sus sentimientos, lo que les hace sentirse abrumados y perdidos en las emociones y, en consecuencia, sienten que no pueden controlar su vida emocional y no tratan de escapar de los estados de ánimo negativos.

La práctica de Mindfulness actúa mejorando el equilibrio emocional, potenciando los estados de ánimo positivos, favoreciendo estilos de afrontamiento asertivos ante situaciones de estrés.  Nos ayuda a reconocer y gestionar de manera adaptativa las emociones difíciles, nos proporciona herramientas para gestionar el estrés, la inquietud y la ansiedad,  potencia la regulación de la conducta y nos ayuda a ser más amables con nosotros mismos y con los demás.

“Las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen más probabilidades de sentirse satisfechas y ser eficaces en su vida, y de dominar los hábitos mentales que favorezcan su propia productividad; las personas que no pueden poner cierto orden en su vida emocional libran batallas interiores que sabotean su capacidad de concentrarse en el trabajo y pensar con claridad”.
Dr. Daniel Goleman.

INTELIGENCIA

*La enseñanza de Sócrates, conócete a tí mismo, darse cuenta de los propios sentimientos en el mismo momento en que estos tienen lugar, constituye la piedra angular de la inteligencia emocional.

A primera vista quizás pensemos que nuestros sentimientos son evidentes, pero una reflexión más cuidadosa nos recordará muchas de las ocasiones en las que realmente no hemos sido conscientes, o lo hemos sido demasiado tarde, de lo que sentíamos con respecto a algo.

La conciencia de uno mismo constituye una actividad neutra que mantiene la atención sobre uno mismo aún en medio de la más turbulencia agitación mental.

Las personas conscientes de sus estados de ánimo mientras los está experimentando, goza de una vida emocional más desarrollada. Son personas autónomas y seguras de sus propios límites, personas psicológicamente sanas que tienden a tiene una visión positiva de la vida y que cuando caen en un estado de ánimo negativo, no le dan vueltas obsesivamente y, en consecuencia, no tardan en salir de él. Su atención les ayuda a controlar sus emociones.

 

 

*.  Goleman, D.(1996). Inteligencia Emocional. Editorial Kairós. Barcelona